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ROMA EN 4 DIAS
Viernes 1 de febrero de 2008
Compramos los billetes a finales de diciembre, al salir
viernes no encontramos muy buen precio, nos salio por 206 €
ida y vuelta los dos, incluida 1 maleta a la ida y otra a la
vuelta; porque en Clickair también pagas ahora, exactamente
4’50 por maleta y trayecto.
A las 13’30 salía el vuelo, y nuevamente Clickair (es la
cuarta vez que volamos con ellos) fue puntual, llegamos al
Aeropuerto de Fiumicino a la hora prevista que eran las
15’00; las maletas tardaron algo en salir, pero bueno
nosotros ya no viajamos sin la maleta de mano.
Tras la recogida del equipaje, nos fuimos directos al tren
Leonardo Express, que por 11 € en 30 minutos te lleva
directo a la estación de Roma Termini; por si a alguien le
interesa por 40 € te lleva un taxi al centro, son tarifas ya
cerradas y por 55 € coche con chofer particular, me imagino
que serán mejores coches que los taxis.
También
compramos la Roma Pass, que vale 20 € para 3 días e incluye
todo el transporte, así como la entrada gratuita a los 2
primeros monumentos y luego descuentos; aunque para hoy
compramos un billete suelto (precio 1 €), la validamos al
día siguiente, para optimizarla mejor. El precio del abono
de transporte para 3 días es de 11 € y para 1 día 4 €.
Nosotros hicimos números y nos compensaba la Roma Pass.
Una vez
en Termini, cogimos el metro hasta Barberini (2 paradas) y
luego ya a pie a buscar el hotel, con el despiste de recién
llegados y con las maletas nos costaría poco mas de 10
minutos encontrarlo, una de las cosas que nos facilito
encontrarlo es que habíamos visto por internet la foto de la
puerta en la calle, porque la entrada no parece la de un
hotel.
El hotel
elegido fue el HOTEL MONTECITORIO, situado en Vía de la
Convertite a menos de 5 minutos de la Fontana de Trevi, las
4 noches nos salieron por 420 € con desayuno incluido. Es un
edificio antiguo, el hotel ocupa las dos plantas del
edificio, tan solo tiene 14 habitaciones, y esta reformado
del 2005, se encuentra en un segundo piso sin ascensor (ya
lo sabíamos porque lo leímos en internet en Tripadvisor),
las habitaciones son algo pequeñas, pero no excesivamente;
los baños están muy bien tienen con ducha de hidromasaje, el
televisor es un plasma de de 46’’ y tienes un portátil en la
habitación con internet sin cargo alguno; lo único que pone
en su pagina y no es cierto es lo del reproductor de dvd; y
también tiene aire acondicionado.
En contra
decir, que al llegar nos metieron en una triple (que era
interior sin ventana) y la chica nos dijo que solo por esa
noche que luego nos pasaban a una exterior con ventana, al
final se liaron las de recepción y pasamos la segunda noche
en la habitación; pero la tercera y cuarta ya nos pasaron a
la exterior, da otra sensación y era mas bonita, se oye
bastante el trafico, pero claro las horas de sueño tampoco
hay mucho, no llega a molestar. Lo reservamos directamente
en su página web. también informar que desde el día de la
reserva hemos tenido retenido en la tarjeta el importe de la
primera noche, hasta unos días después de haber salido del
hotel, en su página web no pone nada de esto. Sumando los
pros y contras, posiblemente repetiríamos, ya que es un lujo
estar en pleno centro y el precio es razonable.
Como no nos
quedábamos en esa habitación y no había que deshacer maleta,
rápidamente a la calle, ya era de noche y empezamos por la
Fontana de Trevi, que nos pillaba al lado, así que a las 6
ya estábamos con las primeras fotos, a esas horas había un
montón de gente.
Lo siguiente
que hicimos fue ir a comer algo, ya que desde media mañana
que comimos algo antes de subir al avión no habíamos vuelto
a comer nada y el hambre atacaba ya, cogimos la calle que va
hacia el Panteón y fuimos a buscar un sitio donde comimos en
el 2003.
Es un local de
pizza al taglio, están buenísimas y el chico es muy
simpático; 4 trozos de pizza, 2 bebidas y 1 pizza de nutela
por 10 €, este local tiene un horario un poco particular ya
que cierra a las 21’30 y a esas horas ya queda poco y los
domingos ni abre, no tiene ni cartel el la calle ni nombre,
y no tiene ni mesas simplemente taburetes, pero es el
primero que se encuentra saliendo de Trevi al Panteón a mano
izquierda. Lo recomendamos plenamente, de hecho volvimos
nuestra última noche ya a punto de cerrar y no le quedaba
casi nada.
Tras llenar el
estomago seguimos camino hacia el Panteón, que por cierto,
por la noche está poco iluminado y queda algo oscura la
plaza. Luego recorrimos el mismo camino de vuelta y volvimos
a parar en la Fontana, porque ahora estaba algo más
tranquila ya que acaba de caer un pequeño chaparrón; y ya
por hoy nada más, al hotel a descansar.
Sábado 2 de febrero de 2008 (zona Vaticano)
El desayuno te lo llevan a la habitación a la hora que digas
dentro del horario establecido, consiste en una bebida
caliente (que se elige la noche anterior), un zumo de
naranja y un par de bollos con mermelada y mantequilla; no
muy abundante, pero nosotros somos de los que apenas
desayunamos, así que no nos pareció mal.
Al ser sábado, domingo y lunes los días que estábamos
completos, nos trazamos las rutas en función de lo que
estaba abierto y cerrado.
Otra cosa a favor del hotel es que estaba al lado de la
Piazza San Silvestro, donde tenían parada un montón de
autobuses, y también en un par de calles de al lado, con el
62 íbamos al Vaticano y con el 85 al Coliseo, esos eran los
que mas utilizamos. Ahora por la mañana es cuando validamos
el bono de transporte, en los autobuses no lo tienes que
volver a picar ni enseñar.
El día amaneció nublado y hoy
tocaba Vaticano, una vez en la cola para el control de
seguridad (sobre las 10 de la mañana), hay que decir que la
cola es bastante larga, pero que va bastante rápida, sea
cual sea la hora del día prácticamente siempre es igual de
larga, curioso. Como íbamos diciendo, una vez en la cola,
decidimos cambiar e irnos a los museos vaticanos, así que
dejamos la cola del Vaticano y saliendo por la calle que hay
a la derecha vas bordeando el edificio de los museos hasta
llegar la puerta. La entrada son 14 €, hay una consigna de
bolsos y mochilas gratuita, pero no de chaquetas.
Mas o menos en
este sitio es donde estaba siempre la cola, asi que si la
veis hasta ahí, no os asusteis, va rapido.
El museo es arte, mas arte y mas arte, es un recorrido cuyo
final evidentemente es la Capilla Sixtina, una de las salas
a destacar es la Galería de los Mapas, es impresionante,
tanto el techo como las paredes. Finalmente llegas a la
Capilla Sixtina, que también es impresionante, pero como ya
has visto tanto anteriormente, a nosotros no nos acabo de
impactar, aquí esta prohibido hacer fotos, y de ello se
encargan unos vigilantes que hay.
Tras los museos, otra vez al control de seguridad, nuestra
intención era subir a la cúpula, pero a pesar de quedar en
teoría mas una hora para el cierre de la taquilla, estaba
cerrada ya para todo el día; así que solo nos quedaba la
Basílica de San Pedro. Tras esto tocaba comer.
Después de la
comida, fuimos al Castel Sant’Angelo, entrada gratuita con
la Roma Pass y su precio sin ella 7 u 8 €. Para nosotros lo
que tiene de bonito este castillo es él mismo desde el
puente, pero sobre todo sus vistas, desde su ultima terraza
se divisa el Vaticano, un montón de cúpulas de iglesias y
las vistas son bastante bonitas.
Como el tiempo de momento
acompañaba y no tenía pinta de llover decidimos ir al metro
para ir a ver el Coliseo de noche, así que desde la parada
de metro Ottaviano (que esta mas o menos cerca del Vaticano)
hasta la de Coliseo, hay 8 paradas (con un trasbordo), entre
ir a la parada, el trasbordo y llegar fue poco mas de media
hora.
Cuando llegamos al Coliseo ya era completamente de noche, y
aunque había gente, al ser un espacio tan grande no habían
las aglomeraciones que en la Fontana, esta algo oscuro para
mi gusto, pero bueno la iluminación en Roma es así, y quizá
esa luz tenue es parte de su encanto.
Aprovechando
que el buen tiempo seguía, y que aun eran las 7 de la tarde,
cogimos el bus hacia el Castillo de Sant’Angelo; veis como
amortizamos el transporte; y después de unas pocas fotos del
castillo de noche, nos acercamos también al Vaticano y luego
pillamos el bus al centro.
Volvimos a
hacer el que se convirtió en nuestro recorrido habitual, de
Trevi a Panteón y Nanova y luego de regreso. La jornada
turística acaba bastante pronto, pero es que a las 5’30 ya
esta anocheciendo y las cosas cierran.
Domingo 3 de febrero de 2008 (zona Coliseo)
Como la jornada
turística acaba pronto, no cuesta mucho madrugar, así que a
las 9’30 de la mañana ya estábamos en el Palatino, con unas
nubes muy feas encima de nuestras cabezas. Esta entrada se
vende junto con la del Coliseo, en épocas de mucha gente se
recomienda ir aquí primero y así se compra la entrada y
luego solo tienes que hacer la cola de control de seguridad
y no de taquilla, la del control de seguridad es mucho mas
corta. Nosotros hicimos uso de la segunda y ultima entrada
gratuita de la Roma Pass, sino su precio de venta es de 11 €
creo.
El Palatino es una zona bastante agradable sobre la que
pasear viendo ruinas, es una zona con bastantes árboles en
algunas zonas; desde aquí se tienen buenas vistas de los
resto del Circo Massimo, el Foro, y también del Coliseo, a
una cierta altura. Por unos momentos hubo que sacar el
paraguas pero afortunadamente solo fue una nube.
Como ya hemos
dicho antes, al llevar la entrada tienes mucha menos cola,
ya que solo tienes que pasar el control de seguridad y
después en los tornos pasas la Roma Pass (en Palatino
activaron la entrada, no nos dieron ningún papel) y ya estas
dentro; y sino tienes la cola para la taquilla que es mucho
mayor. Como el Coliseo es el monumento favorito de Alfredo
se pilló un audio guía por 4 €, también te dan un plano para
que sigas un ruta en ambas alturas, mientras el escuchaba yo
me dedicaba a hacer fotos y de vez en cuando me contaba
algo. El dato que mas nos alucina es la inauguración duro
100 días, y que lo construyeron en menos de 10 años, hace
casi 2000 años, se dice pronto.
Tras esto, como
apenas almorzamos ya tocaba comer, y fue en un sitio que
esta bastante bien, menú pizza que son 2 trozos de pizza al
taglio mas bebida 5 € y tiene mesas para sentarse; esta bien
sin ser una maravilla, pero es precio es mas que razonable,
esta a 2 minutos del Coliseo y desde su terraza se ve, lo
que pasa que no es fecha de terrazas para nosotros. Se llama
Pizza Forum y esta en vía San Giovanni in Laterano 34-38.
Después de comer llovía
bastante, pero como no diluviaba, pensamos que era un buen
momento para ir a ver tres iglesias bastante recomendadas y
que seguimos recomendando.
Pillamos un bus para ir a San Giovanni Laterano, que
actualmente es la catedral de Roma; para ver sus mosaicos
hay una maquina de monedas para que se ilumine, creemos
recordar que eran 50 céntimos y duraba 1 minuto, aunque la
iluminación tampoco era muy esplendida. Fuera hay una
construcción que se levanta al este de la plaza y que
alberga la Scala Santa, que según se dice proviene del
palacio de Poncio Pilatos en Jerusalén, nosotros lo vimos de
lejos, porque seguía lloviendo y no apetecía pararse.
Luego con 3
paradas de metro nos fuimos a la Iglesia de Santa Maria
Maggiore, aquí destaca su techo artesonado de madera; aquí
también hay maquita para iluminar, pero son 3, una para los
laterales, otra para el techo y otra para el fondo-altar, y
creemos recordar que valía 2 € cada una y duraba 2 minutos;
hay que tener un poco de paciencia y esperar, siempre hay
alguien que echa las monedas.
Y finalmente andando llegamos a
San Pietro in Vincoli, aquí lo gracioso es que no se podía
entrar con paraguas, incluso había un señor para no dejar
entrar a nadie con el paraguas; así que hicimos la visita
por separado, pero la visita es muy rápida porque es una
iglesia bastante pequeña (en comparación con la anterior por
ejemplo). Aquí se encuentra el Moisés de Miguel Ángel; y
también hay maquinita de luz, pero esta no sabemos cuanto
valía.
Al final a lo tonto a lo tanto nos habíamos mojada un poco,
así que hicimos retirada hacia el hotel. Mientras
descansábamos como era domingo y aprovechando que teníamos
internet oímos el carrusel, luego aprovechando un parón
entre chaparrón y chaparrón, bajamos a cenar a un Pizzarito
que teníamos enfrente del hotel, y que es la versión
McDonalds de la pizza.
Lunes 4
de febrero de 2008
Como se había
quedado pendiente la Cúpula, volvimos hacia el Vaticano,
pillamos la cola en el mismo sitio mas o menos que hace dos
días; y tras pasar el control directos a la taquilla (creo
que costó 7 €) y luego a la cola del ascensor, pero no
tardaríamos ni 10 minutos en pillarlo.
El ascensor te deja como en la
terraza y te vas hacia la cúpula la cual ves por dentro, una
vista preciosa. Y luego toca subir, según dicen 300
escalones, no es muy pesado, porque vas cambiando bastante,
solo que hay un tramo un poco claustrofóbico porque es
estrecho, vas inclinado y haciendo curva, así que no se ve
el final y entonces parece más eterno. Una vez arriba el
viento soplaba bastante y cuesta un poco hacerse un sitio en
la barandilla para ir viendo el paisaje, al final acabamos
rápido porque se puso a llover y como ya le habíamos dado la
vuelta decidimos bajar.
Estas vistas
están muy recomendadas, pero nosotros preferimos las del
Castillo de Sant’Angelo, ya que esta bastante mas centrado
en la ciudad y prácticamente se divisa todo; y por ejemplo
si no se tiene tiempo, en el Castillo no hay ni esas colas,
ni esos controles de seguridad y la balconada es muy grande
y no te tienes que pelear con nadie para un sitio. Pero esto
no quiere decir que no lo recomendemos a la gente, si no se
ha subido nunca la cúpula hay que subir, pero no para
repetir; o si se va con poco tiempo y se quieren buenas
vistas y con menos gente el Castillo es una buena opción.
Pusimos rumbo al Mercado de Trajano, para ver las ruinas
desde fuera, al ser lunes estaba cerrado.
A
continuación el Monumento a Vittorio Emanuele II, que tiene
algunos trozos en reforma. En la parte trasera hay un
ascensor que vale 7 € que no subimos, entre otras cosas
porque amenazaba tormenta, es posible que las vistas esten
chulas porque se tiene que ver el Coliseo seguro.
Luego el
Campidoglio, al cual se accede por una rampa escalonada
llamada La Cordonata.
Pusimos rumbo a Campo de Fiori, por el camino pasamos por
delante de la Sinagoga, pero no era momento de pararse, en
Roma si llueve hay que estar constantemente mirando de no
meter el pie en un charco; al llegar estaban recogiendo el
mercado.
Seguimos hasta
los alrededores de Piazza Navona y llegando comimos en un
sitio que se llama L’Insalata Ricca, mayormente son
ensaladas y pasta, pero hay tantas para elegir que marea,
las comida no estaba mal, pero las raciones eran abundantes
abundantes.
Después cogimos un bus eléctrico, que son muy pequeñitos, se
mueven por las calles mas estrechas, para llegar a la Plaza
de España, aunque ya habíamos visto que estaba en obras,
paramos un momentito.
Seguimos paseando hasta llegar la Piazza del Popolo y aquí
entramos a una de las iglesias, no las gemelas, sino otra
que hay al fondo; en Roma entre a la iglesia que entres es
increible.
Como eran poco
mas de las 4, pillamos el bus y nos fuimos a la Iglesia de
Santa Maria in Cosmedin, donde se encuentra la Boca de la
Verita; Cati es una fan de Audrey Hepburn, así que había que
ir a evocar su película Vacaciones en Roma. Cuando llegamos
había cola, pero no era una exageración, pero 5 minutos
después cerraron.
Lo de la foto
es a piñón total, porque hay un señor que esta controlando
que la gente no se entretenga mucho y si hace falta el te
hace la foto; la salida es por la iglesia, y bueno la
iglesia es supersencilla porque es medieval, pero después de
tanto barroco y tanto recargamiento, casi se agradece.
Al coger el bus
nos paso una cosa que nos chocó bastante, estamos
despistados mirando el plano cuando llego el bus, así que
cuando fuimos a subir empezaba a cerrar puertas y no nos
atrevimos a intentarlo; seguimos con el plano, cuando un
señor nos llama la atención para que subiéramos, había
parado el bus y el conductor había esperado; nos quedamos
totalmente alucinados.
Una vez en el centro, volvimos a la zona de la Fontana, a
cenar donde el primer día y pasear y despedirnos
tranquilamente de la Fontana. Y toqueteando la camara
conseguimos 2 tonos completamente diferentes.
Martes
5 de febrero de 2008
Y como todo lo
bueno se acaba tocaba despedirse de le ciudad eterna, como
no, volvimos a ir a la Fontana y como eran poco mas de las 9
de la mañana estaba bastante tranquila.
Continuamos
nuestro habitual paseo hasta el Panteón, hasta llegar a la
Piazza Navona; como vereis estas horas son las mejores para
callejear por el centro. Y ya de vuelta al hotel con la
imagen de la bellísima Fontana di Trevi, en nuestra retina,
como última imagen de Roma.
Volvimos al
hotel a por las maletas y ya, rumbo Termini, fuimos en bus;
una vez en Termini cogimos de nuevo el Leonardo Express y
llegamos al aeropuerto. Nuestro vuelo salía a las 15:50,
todo en hora y bien.
Cajón
desastre
Pedimos información a turismo y nos mandaron un mapa que no
sirve de mucho (esta mejor el que nos dieron en el hotel), y
también nos mandaron unos folios grapados con los horarios y
precios; decir que ni los precios ni horarios son fiables,
nosotros confiando con esos horarios nos dimos alguna
sorpresa. Asi que si solicitais información, estar al tanto.
Hay bastante leyenda urbana en los foros sobre Roma, en
subir al autobús sin billete; pues no lo recomendamos para
nada. El domingo por la mañana cuando íbamos hacia el
Palatino y Coliseo, iríamos no llegaría ni a 10 personas.
Nosotros estabamos en la parte trasera del bus hablando de
nuestras cosas, cuando en una parada nos percatamos que
cerraron las puertas muy rápidamente. Y es que una pareja de
allí no había picado el billete y al ver a los revisores
bajo, intento bajar rápidamente, pero antes le cerraron las
puertas. Allí van 3 revisores, y vamos que no se escapó, no
entendíamos nada de la conversación, pero mientras uno le
echaba la bronca, otro ya estaba rellenando la multa (parece
ser que son 50 €) y el tercero, revisaba al resto del
autobús.
En Roma el transporte que de verdad es útil, es el autobús.
Nosotros teníamos un folio que era un mapita con las líneas
de autobuses, un poco pequeño y lioso, pero bueno nos
apañamos con el. Preguntamos en turismo por un mapa de
autobuses y nos dijeron que se vendía a 10 €. Si alguien
quiere ese mapita que nos lo diga y se lo mandamos.
Existe una tienda de artículos de madera, que se llama
Bartolucci, hay varias por Italia, nosotros ya la conocíamos
del 2003 en Florencia, hay un montón de artículos; son todo
animalitos de madera, desde llaveros e imanes, hasta marcos
de fotos y relojes cuco. A nostros nos gustan mucho.
Existen unos alojamientos llamados Rental in Rome, que son
apartamentos, los hay por todos los sitios y para todos los
precios; no parece mala opción pero al final no nos
atrevimos, porque tienes que mandar una transferencia, luego
tienes que quedar con ellos a una hora para que te den las
llaves. Si alguien se decide que nos cuente, pero parecen
una opción interesante sobre todo si se va 4 o 5 personas.
Y por supuesto no dejeis de probar los helados, en unos
sitios son mejores que otros, pero en todos estan
buenísimos. |