TRANSMONGOLIANO: Un viaje en tren
de Pekin a Moscu
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en directo Kemerovo Siberia Rusia
camara web gentileza de http://camera.kemernet.ru
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La esperada llegada a Irkutsk se
produce al fin. Y en unos quince minutos me estoy duchando en un
hotel de la antigua organizacion hotelera Inturist. El rio
Angara es la carta de presentacion de la capital siberiana, nace
en el cercano lago Baikal, un curso de agua imponente. La fuerza
de la corriente es muy fuerte. Me decido por comer en un barco
restaurante anclado en su orilla: una sopa muy sabrosa y un
delicioso pescado de la zona.
La impresion que me produce esta
ciudad merece un punto y aparte, esta limpia y ordenada la
Avenida Carlos Marx, y la dedicada a Lenin, el padre de la
revolucion. Son las arterias principales, y en cada esquina de
la ciudad toma presencia el primer problema del pais, un
autentico cancer, el alcoholismo: cientos de jovenes con una,
dos o tres botellas cada uno, apoyados sobre el malecon del rio
o en el banco de un parque van emborrachandose; dos o tres horas
mas tarde las peleas y otros incidentes violentos afloran,
convirtiendo a esta bella ciudad en algo muy peligroso.
En Siberia existe una enfermedad
llamada “al oeste del sol, que consiste en que sus habitantes
se vuelven como locos despues de años y años viendo solo el
horizonte miren a donde miren. Un buen dia lo dejan todo y se
ponen a caminar hacia el horizonte, quieren saber que existe mas
alla, casi siempre mueren de sed y hambre sin llegar a ningun
lugar.
Quiero destacar algo, que se puede
aplicar a todo el pais, sus mujeres, la belleza es comun a
todas, pude observarlo por toda la ciudad, muchachas muy jovenes
paseando su raza eslava. En cuestion de precios Rusia esta
paralela al resto de Europa, incluso en la zona asiatica de esta
extensa nacion. Los bares son prohibitivos. Los jovenes que
mencionaba antes compran sus cervezas en tiendas normales para
luego consumirlas en la calle.
El coste de una comida en un
restaurante es practicamente igual a España. El segundo dia de
mi estancia en Rusia lo voy a pasar en una dacha (casa de
vacaciones), al lado del lago Baikal en Siberia. En este lugar
tomo contacto directo con el lago, es una pequeña poblacion de
las muchas que existen en sus orillas a lo largo de sus dos mil
kilometros de costa. Muchas de las casas son dedicadas al
turismo, sobre todo para los rusos, abundan los albergues,
cabañas y dachas, sus segundas residencias.
Hoy es un dia especial en el viaje,
esta previsto realizar una marcha senderista a lo largo de
veintidos kilometros, entre la taiga y la orilla del lago Baikal.
Los tartaros dieron el nombre de taiga (tierra del sueño), a
este frondoso bosque que ocupa casi toda Siberia compuesto por
abedules, pero tambien abundan los pinos y abetos, entre otros
arboles y arbustos. En algunos lugares parece una selva
amazonica y hay que abrirse paso con las manos. La marcha a la
que me referia antes esta siendo dura, algo rompepiernas; hay
que atravesar lugares en el que el sendero de herradura va
colgado sobre un precipicio, abajo se encuentra el lago,
erosionando con sus olas, si he dicho bien, olas en un lago de
agua dulce, con su horizonte, como si de un mar se tratara.
Hago un alto en el camino para darme un baño, el agua no supero
los 14º de temperatura, pero elimina las agujetas y el cansancio
de forma milagrosa. De cuando en cuando se puede ver a algunas
personas en pequeñas calas, instalados con una tienda de campaña
y una embarcacion, asi pasan sus vacaciones. Me topo en el
bosque con un campamento compuesto por personas de distintas
partes del mundo, Alaska, Rusia, EEUU, España... estan
reconstruyendo el sendero que rodea el lago, me tomo un te con
ellos, su trabajo es muy laborioso, ademas solo se puede
trabajar en verano, pues en invierno las temperaturas esta entre
40º y 50º bajo cero y el lago se hiela hasta treinta metros de
profundidad.
En la guerra ruso-japonesa se
instalaron en su superficie lineas ferroviarias para abastecer a
la zona. Al terminar el recorrido senderista me instalo en una
cabaña de madera, es una mas de una pequeña poblacion costera
dedicada a la pesca. En invierno se quedan aislados, solo se
puede acceder por el sendero que acabo de recorrer, el lago esta
congelado y los barcos aprisionados en sus hielos. Enseguida me
acuesto, mis pies me lo agradeceran. Este viaje me esta
suponiendo un esfuerzo considerable, pero estoy siendo
recompensado esplendidamente, esta respondiendo a las
expectativas que habia depositado en el.
He hablado algo de la flora. De la
fauna puedo añadir que en el lago existen focas y peces de
distintas especies, sobretodo un tipo de ellos casi transparente
que vive en aguas muy profundas. Y algo curioso en el habitan
millones de cangrejos minusculos que depuran las aguas,
manteniendolas siempre limpias. En la taiga, aparte de cientos
de insectos se puede avistar aves, sobretodo algunas rapaces,
tambien la cabra montesa, el lince y como no, osos.
La claridad del nuevo dia entra sin permiso en mi cabaña a
traves de un descomunal ventanal que se encuentra enfrente de mi
cama, sin cortinas, por cierto la mas incomoda que he tenido en
el viaje.
Debo tomar un barco direccion
Irkutsk. Este atraviesa una parte del lago y luego penetra por
el rio Angara en su nacimiento hasta la ciudad, aqui estare dos
dias mas. Visito el museo de los Decembristas, un movimiento
cultural del siglo XIX, contestatario hacia los zares por parte
de la burguesia de la epoca. Me aprovisiono de alimentos para la
ultima etapa del tren hacia Moscu.
Se avecina una tormenta. En unos
minutos comienza a llover desesperadamente, aprovecho y me meto
en un ciber-cafe para conectarme en Internet, contesto algunos
correos y entro en la pagina de un periodico español: La guerra
Libano-israeli sigue en aumento, y otra noticia de preocupar,
Fidel Castro ha sido hospitalizado por una enfermedad, esto
puede ser el principio de otra tormenta como la que se esta
desarrollando en la calle de esta ciudad siberiana, la misma que
me hace volver a mi realidad. Debo proseguir mi camino.
Amanece domingo, me propongo visitar
varias iglesias ortodoxas. En una de ellas estan de rituales, un
servicio, le llaman por aqui. Aunque guarda algunos parecidos
con los ritos ceremoniales catolicos, lo fundamental cambia.
Apenas hay gente joven en el culto. Un recorrido por el cercano
mercado central, por cierto, muy colorista y multitudinario, me
demuestra los altos precios de los alimentos, en una total
desproporcion con los salarios, los clientes miran y pasan,
pasan y miran, con rostros inexpresivos. En total silencio. En
un mismo puesto hay varias vendedoras y segun que producto
compras debes pagarlo a una u otra vendedora, no te hacen una
cuenta unica, todo un lio.
Toca despedirse de esta magnifica
ciudad siberiana, que tan solo disfruta de unos pocos meses de
luz y sol. Sin tardar mucho ingresaran en un crudo y largo
invierno, y todo el mundo a invernar, de ahi viene el nombre de
“tierra del sueño†o “tierra dormidaâ€.
Mi despedida la hago en un barco restaurante anclado en el rio
Angara. El sol esta cayendo en el horizonte; el rio pasa junto a
mi amenazador, sobrecogedor, en la orilla de enfrente se ven
pasar los trenes que parecen interminables por la cantidad de
unidades que arrastran. Mañana subire a uno de ellos camino de
Moscu. Una joven camarera me trae una sopa caliente que me
tonifica, me ayuda a sobrellevar la humedad y la neblina del rio;
cerca, dos musicos interpretan una envolvente melodia. Deseo que
se pare el tiempo; miro las agujas de mi reloj, quizas algun
incontrolado poder mental haga realidad mi sueño. Mi viaje ya ha
pasado el ecuador, ya estoy metido totalmente en el.
Aprendo, respiro de todo lo que
acontece a mi alrededor. Un revoloteo de gaviotas me sobresalta.
Casi es de noche.
El tren inicia su marcha con puntualidad rusa, voy a estar
dentro de el cuatro dias, casi cinco mil kilometros de paisaje,
pueblos y ciudades. Es una buena forma de conocer y tomar el
pulso a este inmenso pais. El ferrocarril va realizando paradas
de quince o veinte minutos, suficiente para comprar algo o
simplemente romper el hielo con algun lugareño, despues, todo es
simpatia y amabilidad.
Tumbado en mi litera veo como los
abedules, los abetos, y los pinos se suceden por miles,
millones. Tambien caudalosos rios como el Yanisey: importante
via de agua en Siberia. El terreno es llano y abundan los
humedales.
El trafico de trenes es intenso,
gran parte del transporte de mercancias se realiza a traves de
la extensa red ferroviaria rusa. La linea por la que transito
esta electrificada.
En una parada que efectua en una
importante ciudad, se halla expuesta una maquina de vapor de las
que utilizo Lenin y Troski en los años de la
propagacion revolucionaria, del auge del marxismo.
La adaptacion al tren es paulatina,
hay que buscar variadas formas de distraerse: leer, escribir,
practicar juegos de mesa... y cubrir las necesidades de la mejor
manera posible, comer, dormir...
El tren va rompiendo el silencio de
los bosques, sobre la hierba se ven ciudadanos felices tumbados
y tomando el sol. Solo realiza paradas en las estaciones
importantes, entonces una nube de vendedores se lanzan hacia los
viajeros que bajan al anden entumecidos, estos ofrecen cangrejos
cocidos recien pescados del rio, fresas, frambuesas y piñas del
bosque, helados, comida preparada..., el anden se convierte en
un improvisado mercadillo.
Me doy un paseo por el tren, cuando descubro una nueva clase de
vagones, debe ser la tercera categoria, en ellos viajan los
rusos apelotonados; por cierto no es aconsejable rechazar una
invitacion a beber vodka, significaria un desaire.
Estoy aprovechando el
tiempo libre para escribir, tengo que buscar en mi
maleta, una nueva libreta. En cada vagon hay una asistenta,
provodnitsa en ruso, ella se encarga de abrir y cerrar las
puertas del vagon en las paradas y mantener limpios los
compartimentos, son de caracter fuerte y con cara de no muy
buenos amigos.
El tren es un buen lugar para practicar las relaciones con los
demas. La innata timidez de los rusos se vence con un saludo o
una sonrisa, entonces, la unica frontera para una larga charla
puede ser el idioma.
Cae una fuerte tormenta pero no dura
mucho, esta da paso a un arco iris perfecto, nitido como nunca
antes lo habia visto, el cielo toma un color extraño, a esto
contribuye el sol, que ya esta muy bajo.
Las primeras casas de Omsk, la
tercera ciudad de Rusia, asoman por la ventanilla. Antigua
ciudad de deportados, Doctoievsky lo estuvo aqui durante cuatro
años.
Nos obsequian con una parada de pocos
minutos, pero suficiente para estirar las piernas y admirar la
excelente arquitectura de la estacion. Todo acompañado por un
cielo casi en penumbra; una escena para plasmarla en un cuadro.
El gigantesco rio Obi con sus
imponentes barcos navegando por el se va alejando conforme
avanza el tren.
Ha sido una jornada muy
enriquecedora y gratificante. Pronto se cumpliran dos dias a
bordo.
Es una lastima que ya haya
anochecido cuando cruzamos los montañas Altai, aunque se
encuentran algo retiradas de la via ferroviaria. En el tren se
funciona con la hora local de Moscu, un desfase de cinco horas
sobre la real, esto da lugar a momentos surrealistas como
acostarse a las 19 horas, levantarse a las 5 horas con un sol de
media mañana, y cuando crees que estas
comiendo en realidad lo que haces es cenar. El cuerpo se vuelve
loco.
La taiga todavia nos acompaña, aunque segun me informan, en
pocas horas abandonaremos Siberia para alcanzar los Montes
Urales, la frontera entre Europa y Asia.
Un apunte: Siberia es veinticuatro veces mas grande que España y
la bañan decenas de miles de rios.
Esta ultima etapa en el tren esta
suponiendo toda una prueba fisica. Leo un parrafo de un libro de
Cristina Morato que trata sobre la viajera Freya Stark: Si somos
fuertes y tenemos fe en la vida y en su abundancia de sorpresas
y mantenemos firme el timon en nuestras manos, estoy segura de
que llegaremos a aguas tranquilas y gratas para nuestra
vejez...lo mas importante que el viajero lleva consigo es su
propia persona... Sin comentarios. Sabias palabras.
Es muy normal que las industrias
contaminantes, como centrales termicas y nucleares se encuentren
junto a las ciudades, incluso en medio de un populoso barrio, y
parece ser que esta situacion esta bastante asumida entre la
poblacion, en contrapartida, la naturaleza es generosa: la
hierba y los arbustos crecen hasta en los tejados de las
pequeñas casas confundiendose con la pradera.
Hay que echar a volar la imaginacion
para vencer la monotonia del tren. Entre los viajeros se
organizan liguillas con juegos de mesa como el ajedrez y el
domino.
En cada vagon existe un samobar donde llenas tu vaso de agua
caliente para hacerte un te o un cafe acompañado de algunas
galletas que previamente has comprado en la anterior estacion a
una vendedora con los dientes de oro, algo muy comun entre los
ciudadanos rusos.
Como no son muchas las obligaciones en el interior de este
robusto caballo de hierro que nos lleva al trote sobre unos
railes no menos robustos, se trata de hacer volar la imaginacion
y rellenar las hojas de mi libreta con notas, datos,
impresiones... es mi bitacora, con las experiencias y momentos
vividos y sufridos en este serpenteante gusano de metal, o
mejor, una veloz reptil, que sin salirse de los limites que la
marcan las traviesas de madera, devora kilometros y kilometros
con un apetito insaciable, nada ni nadie la puede parar, solo la
voluntad de un unico humano, conductor y guia de esta maquina
que se alimenta de electricidad, y que transporta en sus lomos a
otros seres llenos de ilusiones y esperanza.

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Esto es una
imagen en directo de la zona
Webcam Múrmansk
Provincia: Múrmansk (nº 908)
Región: Rusia
Pais: Rusia
Múrmansk es la ciudad capital del Óblast , en el extremo
noroeste de Rusia. |
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Una nueva parada en Ekaterinburg, el pueblo natal de Yeltsin nos
permite aprovisionarnos de agua y algunos alimentos y echar unas
risas con los ciudadanos que han acudido a la estacion a
despedir a amigos y familiares, o simplemente a ver pasar el
tren. En esta ciudad fueron fusilados los zares durante la
revolucion.
Todo el mundo espera ansioso poder
cruzar ya la frontera natural de los Urales hacia nuestra
Europa. No quiero pasar por alto otra cita que acabo de leer de
otra viajera: Osa Jonson afirma Toda nuestra vida ha sido una
busqueda de lo inesperado, de lo desconocido, y sobre todo de la
libertad, la busqueda de este tesoro escondido al pie del arco
iris, y poco importa si no lo hemos hallado, buscandolo hemos
hecho de nuestra vida la mas bella de las aventuras; asi es sin
duda y yo quiero añadir: la vida solo deberia ser una sucesion
de cosas como la que esta sucediendo ahora, una postura egoista,
lo se, pero... acaso no somos asi los humanos?, somos pequeños
animales enfermos y sin remedio. A ver, ¿quien esta en
disposicion de tirar la primera piedra?
Solo voy a estar tres dias en Moscu, no hay tiempo suficiente
para conocerla. Esta ciudad se merece otro viaje independiente,
es una urbe muy interesante.
Durante todo el viaje se ven continuos vagones cargados de
arboles cortados, miles de ellos son transportados a las
fabricas de papel y otras industrias manipuladoras de la madera,
si la reforestacion es efectiva como parece, este asunto no
tiene porque ser grave. Pero a tenor de lo que esta sucediendo
en la selva amazonica, la cosa es como para desconfiar.
El tren se desliza por los railes
imparable hacia su destino, en sus interiores transporta a
centenares de cautivos que llevan mas de tres dias con el sudor
y el cansancio pegados a la piel. Acabo de saltar desde mi
litera (duermo arriba), para proseguir la vida cotidiana en esta
improvisada y movil vivienda. Anoche me acoste algo tarde,
estuvimos platicando en el vagon restaurante varias personas de
distintas nacionalidades: EEUU, Cuba, Rusia, España... y en el
centro de todos nosotros la botella de vodka, la bebida
nacional. Los rusos que viajan en la categoria inferior no
vienen a este vagon, para ellos los precios
son prohibitivos; por lo que se aprovisionan de la comida que se
han traido o la compran en las estaciones que
realiza parada el tren, aqui siempre son mas bajos.
Moscu me recibe con una fina lluvia
que cae de forma persistente sobre los frondosos bosques que
rodean la capital. Es de las ciudades del mundo con mas metros
cuadrados de zona verde por habitante, unos
diez millones de seres censados, aunque se estima que la cifra
real se acerque a los quince millones. Los simbolos marxistas
siguen en su sitio, adornando calles y edificios.
La primera impresion que me produce
esta ciudad, pese a ser un dia gris es muy gratificante; las
señales no son diferentes a cualquier ciudad de semejantes
dimensiones: trafico caotico, distancias muy largas, bullicio,
miles de personas yendo y viniendo no se sabe muy bien adonde.
Voy a hospedarme en uno de los
mejores hoteles, en el centro de la ciudad, junto al rio Moscova
y al Parlamento ruso; edificio con mucha historia encerrada
entre sus paredes.
Dispongo de tres dias para
descubrirla. Las luces de la noche van dejando lugar a la timida
luz solar, pues amanece nublado con no mas de 14º, mientras en
Madrid ya estan por los 33º de temperatura. Hago acopio de
planos de la ciudad y el metro, el transporte subterraneo con
mas lujo y arte del mundo, enseguida compruebo esto ultimo, la
mayoria de las estaciones lucen hermosas lamparas, cuadros,
pinturas, murales, esculturas...; los moscovitas se sienten
orgullosos de esta gran obra.
Es muy complicado para alguien como
yo que no conoce el cirilico, conducirse correctamente entre
estos pasillos y galerias; tengo que preguntar varias veces para
alcanzar con exito el camino correcto hasta la Plaza Roja.
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Imágenes EN VIVO de la Plaza Roja de Moscú, Rusia |
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En este espacioso lugar se acumulan iglesias como la basilica de
San Basilio, el Kremlin, edificios oficiales, grandes y
ostentosos almacenes con precios intocables, solo para unos
pocos millonarios, la mayoria de la poblacion los ignora, que
remedio.
Abordo un barco en el rio Moscova que va serpenteando por la
ciudad mostrandome sus bellezas, cupulas ortodoxas,
mastodonticos edificios gubernamentales, puentes y mas puentes
de gran solidez que unen las dos partes de la ciudad.
Pese a ser los primeros dias de
agosto, las moscovitas tan amigas de lucir sus numerosos
encantos, deben abrigarse, pues la intermitente lluvia y el
viento les impide lucir sus minifaldas y shorts tan de moda en
estas tierras.
Puedo comprobar que existen muchos edificios en construccion y
en restauracion. La ciudad crece, se moderniza, aunque los
barrios que dan forma a los suburbios dejan bastante que desear.
Con la desaparicion de la URSS,
aparecio una clase muy poderosa economicamente hablando, pero el
resto de la poblacion se hundio en la mas absoluta pobreza; en
estos momentos no existen las clases medias.
De forma espontanea me encuentro con
un mercadillo callejero multicolor, pequeños puestos regentados
por gitanos rusos y del sur del pais, seguidores del Islam.
Antes habia cruzado por un barrio
exclusivo con lujosos coches aparcados en las calles, con
tiendas y restaurantes elitistas. En las puertas de estos
establecimientos estan plantados los guardias de seguridad y
otros porteros de gran corpulencia y con rigurosa ropa negra y
gafas de sol. Me da la impresion que la mafia rusa tiene que ver
mucho con estos lugares.
El hotel donde me hospedo se asemeja
a una pequeña ciudad, el trasiego de personas es imparable;
restaurantes, tiendas y cualquier servicio que busques lo
encuentras, repito cualquiera. En la puerta hay varios
individuos de anchas espaldas con detectores de metales y un
scanner controlan la seguridad del edificio.
Consigo subir hasta el piso treinta
y Moscu se pone a mis pies, el espectaculo es para no perderselo.
Centelleantes luces de neon se reflejan en las aceras mojadas
por la lluvia, me encuentro en la zona destinada al juego,
decenas de lujosos casinos dan la sensacion de que estoy en la
ciudad americana de las Vegas. Me encuentro observando como los
barcos pasean bajo los iluminados puentes; cuando de improviso
cesa toda la circulacion rodada en el anillo de circunvalacion
en el que me encuentro. Varios policias han cortado el acceso de
coches a esta avenida, entonces intento hacer una fotografia y
uno de los policias se me echa encima gritandome ¡No foto! ¡no
foto!, guardo enseguida la camara, en ese momento una docena de
vehiculos a una velocidad de vertigo y con sus sirenas a todo
volumen pasan delante de mi. Algun personaje importante ha
pasado delante de mis narices, seguro.
Me han aconsejado que visite la
calle Gorki y alla voy, bueno ahora tiene otro nombre, esta via
se ha convertido en el paraiso del consumismo, tiendas y mas
tiendas se suceden una tras otra; tambien los teatros y algun
museo...
No puedo irme de Moscu sin visitar
esas estaciones del metro convertidas en museos y galerias de
arte por las importantes obras que albergan: esculturas,
pinturas, lamparas y candelabros. Paso varias horas entre las
entrañas de este subterraneo junto a miles de personas: son
millones los que utilizan cada dia este medio de
transporte. Vertiginosas escaleras mecanicas comunican los
distintos niveles, hay que andar con mucho cuidado porque la
velocidad de estos artilugios es la maxima.
Moscu me despide con un sol radiante, el mismo que se ha estado
escondiendo durante los tres ultimos dias.
Voy en busca del rio para sentarme
en su orilla y calentar mis humedecidos huesos; algunos barcos
pasan ante mi, en uno de ellos va tocando una pequeña orquesta.
Solo me quedan unas horas y las aprovecho para visitar la
catedral ortodoxa de Moscu, dedicada al Cristo de la sabiduria,
parece que los popes han acumulado aqui todas sus riquezas,
hacia tiempo que no veia tantas riquezas juntas: pinturas,
joyas, oro. Todo en un perfecto estado de conservacion, es
recomendable su visita. En el subterraneo hay un museo dedicado
a hacer apologia de los zares fusilados por los bolcheviques,
Nicolas y Alejandra y sus vastagos. Cuando los enterraron
descubrieron en sus cuerpos todo tipo de joyas, oro y dinero.
Desde aqui quiero hacer un homenaje
a la poblacion rusa, a esos hombres y mujeres que aun con un
futuro incierto, se merecen lo mejor. Quiero hacer un canto a la
belleza de sus mujeres con sus ojos rasgados, pomulos salientes
y labios carnosos.
En unas horas sale mi avion hacia Barcelona. Me llegan algunas
noticias tenebrosas; han descubierto un complot para hacer volar
algunos aviones en el aire y los aeropuertos de medio mundo se
han vuelto locos. Casi se me habia olvidado que este mundo es
muy inseguro, una bomba de relojeria, que esta explotando todos
los dias. Mis sospechas son infundadas, salvo un par de
controles de mas, todo va mas o menos rapido y la aeronave se
eleva con puntualidad.
La mezcla de un poco de picaresca,
extorsion y mala fe me obliga a malgastar el dinero sobrante en
el duty-free del aeropuerto, los rublos no valen nada fuera de
Rusia y no han querido convertirmelos en Euros. Una vez que
obtienen las divisas ya no las sacan del cajon. Otra vez los
derechos pisoteados por quienes controlan las riendas. En
conclusion el viaje ha funcionado bien y se han cumplido los
objetivos previstos. Las vivencias han sido muchas e
interesantes. Uno de los mejores viajes que he realizado.
El avion se pone encima de las nubes
y pierdo de vista las ultimas imagenes de una ciudad que me ha
calado y no me refiero a la lluvia que constantemente ha caido.
Pasara mucho tiempo antes de olvidarla. Nunca lo hare.
Cuatro horas mas tarde aterrizo en Barcelona en medio de una
fuerte tormenta que hace que el aterrizaje nos ponga los pelos
de punta. Y el equipaje empapado en agua. Vuelta a tener que
recurrir a las hojas de reclamacion, pues debido al retraso en
la entrega de las maletas pierdo mi conexion con Zaragoza.
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